DÍA D HORA H

 

CATALUÑA SE VA

El parlamento catalán ha decidido iniciar un proceso que eufemísticamente ha denominado de «desconexión» del resto de España. Cómo dijo un pseudointelectual español o catalán, he olvidado el nombre, « si la independencia se consigue sin perjuicio para nadie, entonces soy partidario de la independencia de Cataluña».

Una afirmación que podría suscribir el propio Perogrullo. El problema está en que la mitad de la población catalana es, para entendernos, charnega. Por ejemplo la propia Carma Chacón, o el ilustre expresidente Montilla. También es verdad que las filas independentistas rebosan de charnegos reconvertidos y curiosamente  muchos catalanes de abolengo secular abogan por continuar con el actual sistema de autonomía que casi resulta más beneficioso para los negocios y la denominada cultura catalana que la posible independencia.

Sea como fuere, una mayoría sustancial del parlamento catalán ha decidido romper amarras con el resto de España. Nuestro presidente de gobierno ha intentado por enésima vez esquivar el envite trasladando responsabilidad y decisión al Tribunal Constitucional que a estas horas ha dejado sin efecto las principales resoluciones separatistas.

Como era de prever y ya había anunciado, el parlamento en proceso de desconexión ha decidido hacer caso omiso de las decisiones de un tribunal que consideran extranjero, a pesar de que el mismo lo pueblan unos cuantos magistrados de obediencia catalana.

Y ahora sólo queda lo que nuestro presidente plasmático ha intentado evitar  como si se enfrentara a una inspección de hacienda, se va a ver obligado a hacer cumplir la decisión del Tribunal Constitucional, a no ser que como Curro Romero en sus mejores tardes acabe decantándose por  la espantada, cosa esta bastante probable.

En realidad el presidente y su gobierno  han procedido en todo este asunto al contrario de lo que hubiera sido lógico.

Si un policía observa que se está produciendo un delito, por ejemplo, un individuo aborda a una viejecita en plena calle y le empuja para apropiarse del bolso de la señora, el agente en cuestión detiene al delincuente y le lleva ante el juez correspondiente.

Si, por el contrario  siguiera el sinuoso procedimiento que nuestro presidente ha establecido para enfrentarse al desafío nacionalista catalán, el policía, antes de cualquier otra iniciativa saludaría educadamente al delincuente, le explicaría que estaba cometiendo un acto punible y a continuación le sugeriría que esperase mientras él ponía en conocimiento del juzgado correspondiente el hecho y esperaba la resolución judicial para proceder a continuación de manera adecuada.

El juzgado tramitaría la denuncia policial y para cuando pudiera  ejecutarse la decisión del juez, la pobre mujer habría sido trasladada al servicio de urgencias del hospital más cercano, el delincuente, como es lógico, se habría dado a la fuga y todo el penoso procedimiento no habría servido para nada.

Por eso parece que el señor Rajoy anda un poco despistado, tardón y sin ninguna confianza en la respuesta que va a dar a la resolución nacionalista. Al final todo consiste en que necesariamente un gobierno que no acepta la declaración del parlamento catalán, deberá enviar algún tipo de fuerza policial o intervenir la propia policía autonómica y detener a través de unos o de otros a los presuntos infractores. De momento, don Mariano se va a Turquía a tratar algún asunto climático, mucho más importante, dónde vas a parar, que el hecho de que el país se le esté deshaciendo entre las manos.

Otra posible solución consistiría en admitir de una vez la separación catalana, llegar a un acuerdo económico al respecto  y terminar  con el tostón independentista que se está haciendo extraordinariamente pesado. No sería tan terrible. El nuevo estado podría ser admitido de inmediato en la UE  y sus ciudadanos continuar como hasta ahora, es decir, circulando con total libertad por toda España como nuevos ciudadanos miembros de la UE. Sería deseable entonces que el Barcelona jugara la liga francesa, que los catalanes con el nuevo DNI  dejaran sus puestos de trabajo en España, que los periodistas y presentadores catalanes retornaran, una vez conseguido su objetivo, a su lugar de origen y finalmente que a ningún catalán se le ocurriera volver a utilizar la lengua del servicio doméstico. Amén. Aquí paz y después gloria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s